Este es mi garito...
Asalto al Metro

La otra tarde me ocurrió algo curioso. En la estación de metro de Plaza de España de Valencia se fue la luz, tanto de las máquinas expendedoras de billetes como de los tornos que permiten el acceso a los andenes, sólo había un empleado con una maquinita de mano para validar billetes, procedimiento tan lento que en pocos segundos se había formado una cola considerable, de unas treinta o cuarenta personas aproximadamente.

Quizá si hubiera sido temprano por la mañana (de camino al trabajo) no hubiera ocurrido, quizá si los ánimos de la gente no estuvieran tan soliviantados por tantos años de crisis  no hubiera ocurrido, pero el caso es que a los dos minutos comenzamos a hablar entre nosotros y, aceptando el reto de una de las presentes que soltó:

¿Qué, pasamos a la de tres? una…, dos… y ¡TRES!

(las mujeres siempre en primera línea…) “asaltamos” la estación , dejando al solitario empleado validador con un palmo de narices -sólo hacía su trabajo, todo sea dicho-. No es que sea algo para tirar cohetes ni digno de portada alguna, pero sí que muestra lo hasta las narices que estamos muchos de nosotros, que probablemente en otras circunstancias hubiéramos tragado saliva y aguantado la espera hasta validar nuestro billetito sin poner ningún pero.

Foto | 365fotos.com